كتاب جديد لمؤلفه البشير إدخيل باللغة الاسبانية
كتاب “كثيب عارية “لمؤلفه البشير إدخيل الان بالأسواق ، مجموعة من النصوص في النثر والشعر التي يكشف بها المؤلف عن حياة عاشها بالصحراء .
له عدة مؤلفات التي كان لي شرف قراءة بعضها ، لكن هذه اول مرة أحببت أن ينشر هذا الكتاب ويقرأه الجميع لما فيه من إبداع شعري حقيقي منبعث من اعماق الروح والحياة بالصحراء.
كتاب ملئ بالصعاب لكنه ملئ بالحب والأمل.
حيث يستكشف المؤلف الجوهر الوجودي ، في شعبه ، في أرضه: “لقد ولدت في بحر من الكثبان الرملية ، | غطت مع السماء الصافية ، | مزينة بالنجوم | صغيرة وكبيرة. ….
نجد أنفسنا قبل اكتشاف الشاعر الذي كان موجودًا هناك ، والذي تم تجاهله من قبل العالم الأدبي ، والذي كان موجودًا في خيمته البدوية القديمة ، رجل صحراوي يمسح الأفق ، هادئًا ، متفائلًا بالحياة ، بدون اي كراهية
Bachir Edkhil debía sortear un camino erizado de trampas, tentaciones y oportunismos, porque el Sáhara es un campo abonado para ultrajar la literatura, que es en lo que incurren sin remisión el turbión de poetas sa¬harauis afectos al Polisario (muchos viven en España), cau¬tivos de los requerimientos de sus proveedores materiales y morales españoles, siguiendo un guión ya perfectamente escrito e interiorizado. Sin más fundamento que el victi¬mismo, la solemnidad épica, el exotismo (¡algo occidental!) del desierto, la falsa nostalgia de la sociedad tradicional nó¬mada, el panfleto, la arenga… ¿Pero para quienes escriben ellos? ¿Para la mayoría de saharauis que viven en el Sáhara marroquí, para los de los campamentos o para sus amigos españoles? Las “luchas finales” siempre han sido pródigas en propagandistas épicos y panfletarios, pero no de lite¬ratura digna, que recusa esos mimbres de manera radical. Tratamos de encuadrar a Edkhil en unas coordenadas precisas, que aunque para él no sean importantes, no debíamos nosotros pasar por alto. No hemos hecho sino advertir, para realzar, confrontando el contexto de origen y proximidad, de su originalidad. Nuestro escritor tiene mucho más vida política comprometida que el conjunto de esos poe¬tas; ¿de qué no hubieran sido capaces éstos con ese acervo? Edkhil apenas hace referencia a localizaciones geográfica concretas (solo menores y difusas), ni identifica nominal¬mente organizaciones, países, conflictos, bandos… Esto… ¡en el Sáhara! No quiere que la arena (la literatura) se le escape entre los dedos, que es lo que les ocurre a la Gene¬ración de la amistad y demás coordinadoras de escritores campamentales. El paisaje, los acontecimientos, el mundo de la vida están dentro del texto, no son mostrencas referencias del exterior. En nuestro escritor, que se diversifica en tantas actividades en su vida -sus proyecciones son múltiples y su personalidad poliédrica-, como comprobamos en “Duna desnuda”, lo que subyace rocosa es la subjetividad, cuyo nutriente más íntimo y confortable es la pulsión poética. La empatía inevitable en la relación con él, su efusividad verbal, su habla ya delata ese fondo de metáforas, imágenes, choques de sentido y quiebros finales. Cuando hablas con él siempre esperas al final, la oración subordinada e insurrecta que va a comprometer a las principales recién dichas. Con un resultado muy probable: la risa. El estilo y pulso poético, la musicalidad, la forma literaria no se eligen, están ya. Para ser un autor con apenas obra demuestra un enorme dominio literario. Pronto se adivina una importante cultura poética y literaria, cultivada y extraída fundamentalmente de la española. Que es el idioma en el que se escolarizó, socializó y fue vehicular en El Aaiún español. Como que conoce los secretos de la versificación y las distintas formas, a clásicos y modernos, movimientos y escuelas. Pudiendo servirse de esas técnicas y modelos de versificación (y hacer mediocres ejercicios de poesía), él, como hace la poesía moderna, busca la versificación libre y más sutil, sin rima canónica, que describió Octavio Paz. Es por eso un poeta maduro, capaz, asentado. Son muchos los hallazgos que encontramos en su poesía, empezando por la musicalidad. Su prosa narrativa está irri¬gada de poesía y música, aun siendo su narrativa eficaz y sólida no puede desprenderse de ella. Pero hay otras condiciones de maestría como son las imágenes que destellan a lo largo de esta obra, la variedad de registros de versificación que va tocando, la elección de palabras y sus vínculos más formales que adicionales entre ellas, pero sin olvidar nunca el sentido. Sin embargo toda la obra mantiene una profundidad existencial absolutamente notable y densa; el ansia de libertad individual, la centralidad del “yo” un “yo” también acusadamente civil, ciudadano, el amor anhelado y frustrado, su absoluta independencia de criterio, de campos políticos…

